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¿Cómo funciona el IVA para las pymes?

¿Cómo funciona el IVA para las pymes?

IVA: como clientes que respetan la ley, pagamos estos impuestos a diario al adquirir productos o servicios. Pero ¿qué es exactamente el IVA? ¿Qué tipos impositivos existen? ¿Cómo debes proceder a la hora de recaudar y pagar el IVA? ¿Cuándo estás exento del IVA? Aquí respondemos a todas estas preguntas.

¿Cómo funciona exactamente el IVA?Empecemos por lo básico: Las siglas IVA significan impuesto de valor añadido. Es un impuesto indirecto que grava el consumo de productos o servicios. El impuesto se calcula en base al precio de venta de un producto o servicio en cada etapa de la producción o el proceso de distribución. De hecho, el valor que alguien le añade al producto o al servicio está siempre gravado.

Este impuesto se aplica en 166 países, incluidos todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, excepto los Estados Unidos. En el caso de la UE, la normativa base está establecida en la Directiva IVA. Su aplicación puede variar en los diferentes estados miembro, siempre que no entre en conflicto con la legislación europea. La directiva IVA europea actual entró en vigor el 1 de enero de 2007.

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¿Cómo funciona exactamente el IVA?

En casi todos los países donde existe el IVA a nivel nacional, un productor o un proveedor aplica al precio de venta un porcentaje de IVA cada vez que vende un producto o presta un servicio. El comprador recibe una factura que incluye el importe de IVA.

Cuando dicho comprador, por ejemplo tu pyme, vuelve a vender el producto o servicio, ¿debes cobrar el IVA? En general, puedes deducir el importe de IVA que has pagado en tus gastos del IVA que has recaudado con tus ventas o prestaciones de servicios. Debes declarar y pagar la diferencia de IVA periódicamente al Estado (o reclamar su devolución, en caso de que el IVA pagado en tus gastos sea mayor que el IVA recaudado por las ventas).

Por último, el pago del IVA recae sobre el usuario final (el cual no puede pedir una devolución). Si tú, como compañía de la UE, vendes un producto o prestas un servicio a otra compañía de la UE con sede en otro estado miembro, normalmente no debes cobrar el IVA. La compañía a la que le vendes el producto o le prestas el servicio pagará el tipo impositivo de IVA correspondiente en su país. No obstante, puedes reclamar el IVA en los bienes y servicios que has tenido que adquirir específicamente para realizar dicha venta.

Si vendes productos a consumidores en otro estado miembro de la UE, normalmente debes registrarte en dicho país y cobrar el IVA al tipo impositivo establecido por dicho país, a menos que el total de tus ventas ese año no supere el umbral de IVA del país en cuestión. En este caso, el cliente paga el tipo impositivo que se aplica en el país donde estás registrado como vendedor.

Si vendes servicios al consumidor, normalmente aplicas el tipo impositivo de tu país. Aunque si vendes servicios electrónicos, telecomunicaciones o radiodifusión, tendrás que pagar el IVA en el país del consumidor.

Nota: Esta normativa no se aplica si el total de ventas de tus servicios en todos los estados miembros de la UE a lo largo del año en curso o el anterior no supera los 10 000 €. En dicho caso, puedes seguir aplicando el tipo impositivo de tu propio país.

Otro dato importante a tener en cuenta es: debes calcular la diferencia entre el IVA que has recaudado y el IVA que has pagado en un determinado periodo de tiempo (lo que se ha añadido o deducido de tu cuenta bancaria), o entre el IVA que, durante ese periodo, has cobrado o te han cobrado en las facturas. En el segundo caso, puede que debas transferir el IVA de las facturas que todavía no se han cobrado.

¿Qué tipos impositivos existen?¿Qué tipos impositivos existen?

Cada país tiene sus tipos impositivos. Dentro de la UE, los estados miembros aplican una tipo general que se grava en la mayoría de los bienes y servicios. Pueden elegir el porcentaje ellos mismos, siempre que no sea inferior al 15 %.

Además, los estados miembros pueden aplicar un máximo de dos tipos reducidos diferentes que se limitarán a un determinado número de bienes y servicios. Este tipo normalmente no es inferior al 5 %. Si es inferior se trata de una decisión de carácter político.

Por ejemplo, en España el tipo impositivo general es del 21 %, después se aplica el reducido del 10 % a bienes y servicios considerados importantes desde un punto de vista social y económico (como productos farmacéuticos, de higiene o ciertos alimentos) y ,por último, el superreducido del 4 % para productos y servicios de primera necesidad. El tipo impositivo general se aplica a todos los bienes y servicios que no entran dentro de las otras dos categorías, como los servicios de marketing por ejemplo.

En algunos países de la UE también existe un tipo «parking» o tipo intermedio. Se trata de un tipo aplicado a ciertos bienes o servicios que no pueden acogerse al tipo reducido. Y también existe el tipo cero. Ahora nos extenderemos más sobre este tema.

¿Cuándo estás exento de IVA?

Cuando debes recaudar o pagar IVA, en la mayoría de los países es obligatorio registrarse en la agencia tributaria como persona física o entidad legal.

En muchos países de la UE, no estás obligado a pagar el IVA si tu volumen de ventas anual es inferior al de un determinado umbral, por ejemplo, en Bélgica están exentos los profesionales autónomos que facturen menos de 25 0000 al año. Y, por lo tanto, no debes solicitar ningún reembolso. Solo en algunos países, tendrás derecho a una reducción del IVA en la parte del volumen de ventas por debajo del umbral (la reducción disminuye a medida que aumenta el volumen de ventas hasta que se alcance el umbral). El umbral varía de país a país y, en ocasiones, existen condiciones adicionales para poder beneficiarse de esta medida.

También debemos distinguir entre bienes y servicios que están exentos de IVA y que están sujetos al tipo impositivo cero. Los estados miembros no pueden gravar con IVA ciertos servicios educativos, sanitarios o financieros. Por ello, los sujetos o empresas que vendan bienes o presten servicios exentos no podrán solicitar la devolución del IVA.

En algunos países, el tipo impositivo cero también se aplica a un determinado tipo de bienes y servicios. Este tipo, por ejemplo, se aplica en la mayoría de productos alimentarios, libros, medicamentos o medios de transporte en el Reino Unido. Los sujetos o empresas que apliquen este tipo impositivo a sus productos o servicios sí que podrán solicitar la devolución del IVA correspondiente a sus gastos.

Si importas bienes con un valor bajo, cuyo precio de compra sea entre 10 y 22 €, desde fuera de la UE también estarás exento de IVA en ciertos estados miembros. Un país puede decidir acelerar el envío de los paquetes por correo si la recaudación del IVA no es factible a efectos prácticos. Las compañías de e-commerce extracomunitarias normalmente deben cobrar el IVA en los estados miembros donde estén activos.

¿Quieres saber más sobre el régimen de IVA en Europa? Consulta este resumen general de la UE

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